domingo, 6 de mayo de 2012

Y bien, ¿como empezamos?

Un trastorno alimentario es un proceso que ha de ser tratado de diversas formas.
Las personas que pasan por esta situación han de saber que con un nutricionista únicamente no pueden resolver el problema. Han de recibir también apoyo psicológico. 
Los "atracones" pueden producirse por diversas causas pero el problema no es el "atracón" en sí, la raíz del problema está por debajo y se utiliza la comida como forma de compensación por esa situación no resuelta. Digamos que canalizamos sentimientos, sensaciones, pensamientos a través del alimento. Por lo tanto, si vamos a un nutricionista o endocrino únicamente, la raíz del problema no podrá ser resuelta  y lo mismo pasa si vamos únicamente a un psicólogo. Es necesario un apoyo nutricional que te guíe en el proceso de reeducación alimenticia. 

Momento presente. Como estoy física, psíquica y emocionalmente

Después de contar a grandes rasgos los pasados años voy a detenerme a explicar como me encuentro ahora mismo tanto en la parte física como en la psíquica y la emocional, porque será el punto de partida para los posibles cambios que puedan llegar después.

PARTE FÍSICA

- Tengo sobrepeso. Un sobrepeso que llevo manteniendo desde hace tiempo, ya que me ha resultado complicado mantener un orden y equilibrio con la comida en los pasados dos años. No voy a ser muy explícita en este punto, ya que no resulta muy complicado imaginar como puede estar un cuerpo después de catorce años subiendo y bajando de peso. Un ejemplo que lo describe bastante bien sería el de un globo al que inflas y desinflas constantemente... ¿cuál es el resultado?, pues así estoy yo.

Influencia de la comida en mi vida. Como empezó todo.

Siempre he tenido una relación "muy estrecha" con la comida. Ya desde muy niña mantenía comportamientos poco usuales con los alimentos. Sentía una necesidad constante de comer y cuando lo hacía no me conformaba con raciones adecuadas para la edad que tenía sino que casi comía como una adulta, despertando una excesiva atención en mi familia y mis amigos. Aún tengo grabadas en la mente frases del tipo: "¿te vas a comer todo eso?".

Este tipo de comentarios hicieron que empezase a sentir vergüenza cada vez que comía delante de la gente y a mentir sobre lo que comía o lo que no. La necesidad de ingerir alimentos era tan constante y sentía tanta vergüenza que empecé a hacerlo a escondidas por miedo a la crítica y a la burla.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El por qué de este blog...

Y de repente, aquí me encuentro. En este punto, en esta parte del camino.

Algunos años han pasado ya de aquella niña soñadora que, mirando a través de una ventana, imaginaba una vida llena de emociones, llena de cosas por hacer, llena de esperanzas. Una vida que vista ahora desde la mirada del adulto dista considerablemente de los sueños de aquella pequeña niña.

Hubo un momento en el que fui lo suficientemente "mayor" para hacer mis propias elecciones y entre tanta elección... me perdí. Y lo he estado durante años. No sé si dando vueltas sobre mí misma o caminando quien sabe donde, no sé si enredada en hilos invisibles o verdaderamente atada a un "yo" que no  permite mi marcha. Dentro de ese torbellino de "quien sabe que" he dejado pasar grandes cosas, grandes personas, grandes oportunidades. Nunca supe observar más allá de la tormenta. Y es que cuando tienes la tormenta constantemente encima llegas a dudar de que el sol esté detrás.