Algunos años han pasado ya de aquella niña soñadora que, mirando a través de una ventana, imaginaba una vida llena de emociones, llena de cosas por hacer, llena de esperanzas. Una vida que vista ahora desde la mirada del adulto dista considerablemente de los sueños de aquella pequeña niña.
Hubo un momento en el que fui lo suficientemente "mayor" para hacer mis propias elecciones y entre tanta elección... me perdí. Y lo he estado durante años. No sé si dando vueltas sobre mí misma o caminando quien sabe donde, no sé si enredada en hilos invisibles o verdaderamente atada a un "yo" que no permite mi marcha. Dentro de ese torbellino de "quien sabe que" he dejado pasar grandes cosas, grandes personas, grandes oportunidades. Nunca supe observar más allá de la tormenta. Y es que cuando tienes la tormenta constantemente encima llegas a dudar de que el sol esté detrás.
De repente miro a mi alrededor y veo el resultado de mis decisiones, de mis actuaciones. Observo más allá y veo mis relaciones, mis amistades. Me miro a mí, me observo ante el espejo. Observo a lo que creo que soy yo... y veo que casi nada se corresponde con lo que desearía que fuera.
...Y entonces llega el momento. El momento en el que, agotada de caminar por barrancos escarpados, tengo que decidir si quiero seguir por el mismo sendero que hasta ahora o desviarme en busca de otro destino.
Así nace "Superando una adicción. Mi adicción a la comida". Porque ya he elegido, porque creo que es el momento de dar un cambio definitivo... y quiero compartirlo con vosotros, día a día, paso a paso. Ojalá que esta elección y mi experiencia, pueda dar fuerzas a todos esos caminantes que por circunstancias de la vida también están enredados... enredados en sí mismos.
Espero que os sirva y ayude
Un saludo a tod@s
No hay comentarios:
Publicar un comentario