domingo, 6 de mayo de 2012

Y bien, ¿como empezamos?

Un trastorno alimentario es un proceso que ha de ser tratado de diversas formas.
Las personas que pasan por esta situación han de saber que con un nutricionista únicamente no pueden resolver el problema. Han de recibir también apoyo psicológico. 
Los "atracones" pueden producirse por diversas causas pero el problema no es el "atracón" en sí, la raíz del problema está por debajo y se utiliza la comida como forma de compensación por esa situación no resuelta. Digamos que canalizamos sentimientos, sensaciones, pensamientos a través del alimento. Por lo tanto, si vamos a un nutricionista o endocrino únicamente, la raíz del problema no podrá ser resuelta  y lo mismo pasa si vamos únicamente a un psicólogo. Es necesario un apoyo nutricional que te guíe en el proceso de reeducación alimenticia. 


Mis apoyos son los siguientes: 

1º. Acudo a sesiones de psicoterapia desde hace aproximadamente seis años. Gracias a ello he sabido, al menos en un 60% cuales son los motivos que me llevan a comer con tanta compulsividad. He indagado en los orígenes, he escarbado una y otra vez en mi infancia y he sacado conclusiones bastante importantes sobre el tema, aunque aún queda un 40% sin entender y que tengo que seguir investigando. 
Digamos que en todos estos años de trabajo personal podría haber sacado muchísima más información y podría haber avanzado considerablemente más, pero no he querido, sí, lo admito, no he querido. He estado perdida, y hasta hace muy poco no sabía que lo estaba. No quería salir de mi círculo... uno llega en ocasiones a temer tanto a la vida, a temer al cambio, que prefiere mil veces estar sentada en el ojo del huracán aunque se pase mal que esforzarse en salir fuera, ¡Quien sabe que habrá fuera!. Y sí, yo meditaba sobre las razones y el por qué de todo pero tenía miedo a cambiar... ¿tenía?... ¡tengo!. Llevo tantos años siendo de la misma forma que me aterra enfrentarme a lo desconocido. Pero claro, a veces ese "yo" que conocemos se vuelve tan agobiante, tan destructivo que hay que tomar la determinación de cambiarlo. 

Así pues, como punto primero a cambiar me voy a tomar completamente en serio mi terapia y voy a hacer todo lo posible por encontrar el origen de todo esto. 

2º. Tengo la suerte de haber encontrado una nutricionista que desde hace tres meses me presta apoyo con la comida. Ha conseguido que mis procesos de ansiedad disminuyesen considerablemente y ha cambiado completamente mi visión de la alimentación. Ya os hablaré de su método. 
He pasado tres meses muy buenos, con mucho trabajo y mucho esfuerzo, pero hace dos semanas tuve un terrible ataque de ansiedad después de un problema personal y desde entonces estoy bastante descontrolada. Una vez que pruebo el azúcar y los carbohidratos refinados estoy perdida, cuando ya "pierdo el control" me cuesta demasiado retomar la disciplina y ahora mismo estoy nuevamente dentro de mi "conocidísimo huracán". 

En este punto, y para mi ahora mismo el más importante, voy a retomar la alimentación equilibrada que he estado llevando en estos últimos meses. Eliminar el azúcar blanco, productos refinados y tomar cinco comidas al día.

3º. Acudo a sesiones de Acupuntura desde hace unos meses para controlar la ansiedad, una vez por semana. Me ayuda a relajarme y a bajar el estado de ansiedad. 

4º. Un punto importante que voy a empezar a practicar y que también os explicaré detenidamente en un post es el de la meditación. Meditación Zen. Una fórmula espectacular para calmar el estado mental y así poder reducir los estados de ansiedad y la "mente obsesiva". Es una práctica que he hecho unas pocas veces y que llevo tiempo queriendo aplicarla en la vida cotidiana. 

Así pues me he propuesto hacer dos sesiones diarias de meditación, de 15 minutos cada una. Una por la mañana y otra por la noche antes de acostarme. 

5º. El último punto y no por eso menos importante que el resto es el ejercicio. Esa asignatura pendiente que llevo teniendo desde niña. He descubierto que en mi caso es algo esencial, pero hasta ahora he sido tremendamente vaga. Me ayuda muchísimo a eliminar estrés y a calmar la mente... y como no, a generar las famosas hormonas de la felicidad: Las endorfinas. 
Yo nunca he hecho ejercicio. Y las pocas veces que lo he intentado, a la semana ya lo dejaba y necesito incorporarlo a mi vida, aunque evidentemente de manera gradual, poco a poco.

Por ello, tengo pensado hacer algo de ejercicio cada día... como por ejemplo para empezar, caminar media hora.

Bien, pues mi intención es incorporar poco a poco estos cambios de manera constante y ver que efectos producen en mi.
Me va a costar bastante porque ahora mismo me encuentro en un punto de mucho descontrol pero voy a hacer todo lo posible. 

Y mañana... comenzaremos pues.

¡Buenas noches!



2 comentarios: