domingo, 19 de agosto de 2012

Y bien... ¿¿¿que ha pasado en estos tres meses entonces???

Pues bien, justo antes de empezar este blog, tuve una fuerte recaída en mi desajuste con la comida. Empecé a buscar por todos los lados la forma de salir, utilizando herramientas ya conocidas, mirando por internet otras alternativas y parecía que cada día estaba más hundida en el agujero del desorden.

Se me ocurrió la idea de comenzar con esto para ver si así conseguía la motivación suficiente para poder caminar, sintiendo que con mi esfuerzo pudiera ayudar a otras personas en mi misma situación. Lo empecé y a las tres semanas estaba escribiendo esto... que nunca llegó a publicarse:



"Bueno... ha pasado un mes desde la última publicación en el blog. No he publicado nada porque finalmente no he podido comenzar con buen pie... he durado solo una semana comiendo de manera estable. EL resto del mes... CAOS.

Comencé con mucho ánimo y con mucho entusiasmo, comiendo cinco comidas al día, mismas cantidades, a las mismas horas pero..."

Sinceramente recuerdo estar completamente hundida. Ser absolutamente incapaz de tener autocontrol y empezar a tener pensamientos muy oscuros como cuando estuve hace unos años metida en una fuerte depresión. Me pasaba el día en el trabajo en silencio sin hablar con nadie, terriblemente malhumorada... yendo a la máquina de "vending" a comprar chocolatinas y a esconderme en el baño para que nadie me viera. Deseando salir e ir al supermercado y comprar dos bolsas llenas de patatas fritas, refrescos, helado, bollos para volver a casa corriendo y en soledad comérmelo todo (a pesar de no tener hambre) para luego sentirme la persona mas desgraciada del mundo. Todo esto lo veía mi pareja al llegar a casa. Me veía llorando, sin ganas, sin ánimos... sin querer seguir. Me autodestruía a consciencia.

Cuantos más días pasaban, más seguidos eran los atracones, y cada vez eran menores las fuerzas. No encontraba la salida. No la veía. Me sentía desesperada y perdida. Nadie podía ayudarme, nadie podía consolarme.

Tenía una semana pedida de vacaciones en Junio para irme con mi chico de viaje y tuve que cancelarlo. En su lugar, decidí hacer un retiro de una semana para hacer un curso de comida macrobiótica (es la alimentación que intento seguir desde hace unos meses, ya os contaré en que consiste). Solo en modo introductorio os diré que este tipo de comida busca el equilibrio con los alimentos y elimina radicalmente el azúcar de la dieta y se toman sólo carbohidratos integrales sin refinar, con lo cual pasan a sangre más lentamente y ayudan a controlar los picos de azúcar. Con lo cual estuve una semana en una casa rural en la sierra de Madrid, tomando todo ecológico, sin azúcar y sin posibilidad de tener atracones. No era un curso de ayuda a los trastornos alimentarios, era simplemente un curso de cocina ecológica, pero lo usé como medio para cortar de raíz los atracones y para eliminar el azúcar de la sangre y equilibrar el cuerpo.

Y me sirvió...

En esa semana pasé por mogollón de estados. Al principio por estados depresivos (por la no ingesta de azúcar), muchísimo mal humor, pasaba todo el rato durmiendo (cuando no había curso), ganas de abandonar. Pensamientos de salir de allí y buscar cualquier sitio donde comprar comida... y miedo. Muchísimo. Temía volver a Madrid y nada más llegar arrasar con la despensa.
Fueron siete días los que estuve allí.. no son muchos, pero me fueron sirviendo para irme recuperando. Los últimos días ya salía a caminar tres veces al día por el campo,sonreía y hasta me olvidaba de la ansiedad. Me sentía bien... y volví con fuerza, con ganas de seguir.

Incluso me saqué dos fotos, una al llegar allí y otra a la vuelta y el cambio fue increíble... la mirada, la mirada me había cambiado.

Esto me sirvió para poder desengancharme del azúcar, el cual he de eliminar completamente de mi dieta porque no me sienta nada bien. Me genera los mismos problemas que a un alcohólico el alcohol. Dejo de ser yo. Sé que hay alimentos que me desencadenan la compulsión y a su vez son los alimentos a los que acudo cuando estoy triste, apática, estresada. Esto lo comprendí gracias a Comedores compulsivos anónimos, cuya página he visitado en varias ocasiones. Me di cuenta que efectivamente hay un problema de fondo a tratar, pero hay ciertos tipos de comida que a su vez resultan adictivos.... este es un tema bastante amplio que espero poder compartir con vosotros pronto.

Pues bien, esa semana ha sido una salvación para mi. No ha sido la solución por supuesto. Solo ha ayudado a mantener todo un poco a raya. La solución de mi enganche a la comida van muchísimo más allá que una semana de curso. Como os comentaba en otras publicaciones, la comida no es el problema. El origen está en nosotros, hay algo en nosotros que hay que investigar y que nos lleva a compensar los sentimientos con comida. Hay una parte física también, ya que hay alimentos que son adictivos y así se ha demostrado. Con lo cual es algo emocional, físico y psíquico. Ahí es donde hay que indagar y trabajar.

... Pero la verdad es que todo se hace más llevadero sin atracones. La mente se me ha aclarado más, me siento menos cansada, más activa.

He descubierto muchas cosas en estos tres meses que espero poder compartir con vosotros. He visto como, al no compensar con la comida, todos esos sentimientos que tapaba comiendo han ido saliendo (claro, ya no los "drogo" con el azúcar, ya no los calmo, con lo cual salen fuera) y han sido meses de muchas emociones, de días de bajón, de días de euforia. En un mismo día he podido cambiar hasta cuatro veces de humor, primero riendo, luego llorando... y lo que más me he dado cuenta ha sido del sentimiento de ABANDONO. Una sensación que me ha acompañado todo el tiempo. Una sensación de sentirme sola, de que no me quieren, de que no tengo hueco... de que no merezco ser feliz. Todo eso ha salido fuera... y efectivamente, esos sentimientos tan fuertes, son los que pretendo ocultar comiendo.

He estado comiendo bien, sano, equilibrado (siguiendo la alimentación macrobiótica) desde entonces y con el apoyo de una gran profesional en este campo que me ha estado supervisando diariamente desde que volví del curso. Gracias a ella de momento mantengo el equilibrio (tuve una pequeña recaída hace dos semanas, pero logre retomarlo) y de momento voy levantándome lentamente. Aunque hay que estar atenta, alerta... porque cualquier tropiezo puede hacerme volver a caer.

Vamos a ver que tal va yendo todo...

MUCHO ÁNIMO Y MUCHOS BESOS Y ABRAZOS PARA TOD@S!!!!




2 comentarios:

  1. hola!!!! como pones que estas en madrid, supongo que conoceras esta pagina: http://www.comedorescompulsivosanonimosmadrid.com

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  2. Muy buenas!!!, gracias por tu comentario!!!. Sí, si que conozco la página y he estado leyendo en que consiste. Me ha aportado información muy útil y animo a la gente a que la visite y a que se ponga en contacto con ellos!!

    Gracias por tu mensaje!! :-)

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